
Tienen tus ojos un raro encanto.
Tus ojos tristes, como de niño,
que no han sentido ningún cariño.
Tus ojos dulces, como de Santo.
Tienen tus ojos un raro encanto.
Tus ojos tristes, como de niño,
que no han sentido ningún cariño.
Tus ojos dulces, como de Santo.
¡Ay!, si no fuera… pedirte tanto si pudiera
yo te pidiera vivir de hinojos,
mirando siempre tus tristes ojos.
Ojos que tienen, ojos que tienen sabor de llanto.
Mirando siempre tus tristes ojos.
Ojos que tienen, ojos que tienen sabor de llanto.

Yo que fui del amor “ave de paso”
Yo que fui mariposa de mil flores,
hoy siento la nostalgia de tus brazos,
de aquellos, tus ojazos…
De aquellos, tus amores.
Ni cadenas, ni lágrimas me ataron,
mas hoy quiero la calma y el sosiego.
Perdona mi tardanza, te lo ruego,
perdona al andariego
que hoy te ofrece el corazón.
Hay ausencias que triunfan
y la nuestra triunfó,
Amémonos ahora con la paz
que en otros tiempos nos faltó.
Y cuando yo me muera,
ni luz, ni llanto, ni luto
ni nada más…
Aquí junto a mi cruz,
tan solo quiero paz.
Sólo tú, corazón,
si me niegas tu amor
una lágrima llévame por última vez,
en silencio dirás una plegaria
y por Dios…
olvídame después.